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Gustavo Adolfo Bécquer, amor, en español Quitar filtros

RománticoGustavo Adolfo Bécquer

Rima XXIV

Dos rojas lenguas de fuego Que, á un mismo tronco enlazadas, Se aproximan, y al besarse Forman una sola llama; Dos notas que del laud A un tiempo la mano arranca, Y en el espacio se encuentran Y armoniosas se abrazan; Dos olas que vienen juntas A morir sobre una playa, Y que al romper se coronan Con un penacho de plata; Dos jirones de vapor Que del lago se levantan, Y al juntarse allí en el cielo Forman una nube blanca;
TristeGustavo Adolfo Bécquer

Rima XLVI

Me ha herido recatándose en las sombras, Sellando con un beso su traición. Los brazos me echó al cuello, y por la espalda Partióme á sangre fría el corazón. Y ella prosigue alegre su camino, Feliz, risueña, impávida; ¿y por qué? Porque no brota sangre de la herida... ¡Porque el muerto está en pie!
SoñadorGustavo Adolfo Bécquer

Rima XXXVIII

Los suspiros son aire, y van al aire. Las lágrimas son agua, y van al mar. Díme, mujer: cuando el amor se olvida, ¿Sabes tú adónde va?
RománticoGustavo Adolfo Bécquer

Rima XXXVII

Antes que tú me moriré: escondido En las entrañas ya El hierro llevo con que abrió tu mano La ancha herida mortal! Antes que tú me moriré: y mi espíritu En su empeño tenaz, Sentándose á las puertas de la muerte, Allí te esperará. Con las horas los días, con los días Los años volarán, Y á aquella puerta llamarás al cabo... ¿Quién deja de llamar? Entonces, que tu culpa y tus despojos La tierra guardará, Lavándote en las ondas de la muerte Como en otro Jordán;
RománticoGustavo Adolfo Bécquer

Rima XXXIX

¿A qué me lo decís? lo sé: es mudable, Es altanera y vana y caprichosa; Antes que el sentimiento de su alma, Brotará el agua de la estéril roca. Sé que en su corazón, nido de sierpes, No hay una fibra que al amor responda; Que es una estatua inanimada... pero... Es tan hermosa!
ContemplativoGustavo Adolfo Bécquer

Rima XXXIII

Es cuestión de palabras, y no obstante Ni tú ni yo jamás, Después de lo pasado, convendremos En quién la culpa está. ¡Lástima que el amor un diccionario No tenga donde hallar Cuándo el orgullo es simplemente orgullo, Y cuándo es dignidad!
TristeGustavo Adolfo Bécquer

Rima XXX

Asomaba á sus ojos una lágrima y á mi labio una frase de perdón; Habló el orgullo y se enjugó su llanto, Y la frase en mis labios espiró. Yo voy por un camino, ella por otro; Pero al pensar en nuestro mutuo amor, Yo digo aún: ¿por qué callé aquel día? Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?
RománticoGustavo Adolfo Bécquer

Rima XXV

Cuando en la noche te envuelven Las alas de tul del sueño, Y tus tendidas pestañas Semejan arcos de ébano, Por escuchar los latidos De tu corazón inquieto, Y reclinar tu dormida Cabeza sobre mi pecho, Diera, alma mía, Cuanto poseo: La luz, el aire Y el pensamiento! Cuando se clavan tus ojos En un invisible objeto, Y tus labios ilumina De una sonrisa el reflejo;
RománticoGustavo Adolfo Bécquer

Rima XXIX

Sobre la falda tenía El libro abierto; En mi mejilla tocaban Sus rizos negros; No veíamos las letras Ninguno, creo; Mas guardábamos ambos Hondo silencio. ¿Cuanto duró? Ni aun entonces Pude saberlo; Sólo sé que no se oía Más que el aliento, Que apresurado escapaba Del labio seco. Sólo sé que nos volvimos Los dos á un tiempo,
ContemplativoGustavo Adolfo Bécquer

Rima XXII

¿Cómo vive esa rosa que has prendido Junto á tu corazón? Nunca hasta ahora contemplé en la tierra Sobre el volcán la flor.