Dikter om ämnet: alma

Dikter om ämnet ”alma” på Poets.by.

DrömmandeGustavo Adolfo Bécquer

Rima I

Yo sé un himno gigante y extraño Que anuncia en la noche del alma una aurora, Y estas páginas son de ese himno Cadencias que el aire dilata en las sombras. Yo quisiera escribirle, del hombre Domando el rebelde, mezquino idioma, Con palabras que fuesen á un tiempo Suspiros y risas, colores y notas. Pero en vano es luchar; que no hay cifra Capaz de encerrarlo, y apenas ¡oh hermosa! Si, teniendo en mis manos las tuyas, Pudiera, al oirlo, cantártelo á solas.
DrömmandeFederico García Lorca

Cancioncilla del primer deseo

En la mañana verde, quería ser corazón. Corazón. Y en la tarde madura quería ser ruiseñor. Ruiseñor. (Alma, ponte color de naranja. Alma, ponte color de amor.) En la mañana viva, yo quería ser yo. Corazón. Y en la tarde caída quería ser mi voz. Ruiseñor.
DrömmandeDelmira Agustini

Nocturno

Engarzado en la noche el lago de tu alma, diríase una tela de cristal y de calma tramada por las grandes arañas del desvelo. Nata de agua lustral en vaso de alabastros; espejo de pureza que abrillantas los astros y reflejas la cima de la Vida en un cielo... Yo soy el cisne errante de los sangrientos rastros, voy manchando los lagos y remontando el vuelo.
ÄngsligAntonio Machado

Y era el demonio de mi sueño

Y era el demonio de mi sueño, el ángel más hermoso. Brillaban como aceros los ojos victoriosos, y las sangrientas llamas de su antorcha alumbraron la honda cripta del alma. -¿Vendrás conmigo? -No, jamás; las tumbas y los muertos me espantan. Pero la férrea mano mi diestra atenazaba. -Vendrás conmigo... Y avancé en mi sueño, cegado por la roja luminaria. Y en la cripta sentí sonar cadenas, y rebullir de fieras enjauladas.
DrömmandeAntonio Machado

Desde el umbral de un sueño me llamaron

Desde el umbral de un sueño me llamaron... Era la buena voz, la voz querida. -Dime: ¿vendrás conmigo a ver el alma?.... Llegó a mi corazón una caricia. -Contigo siempre....Y avancé en mi sueño por una larga, escueta galería, sintiendo el roce de la veste pura y el palpitar suave de la mano amiga.
SorgsenAntonio Machado

Amada, el aura dice

Amada, el aura dice tu pura veste blanca... No te verán mis ojos; ¡mi corazón te aguarda! El viento me ha traído tu nombre en la mañana; el eco de tus pasos repite la montaña... No te verán mis ojos; ¡mi corazón te aguarda! En las sombrías torres repican las campanas... No te verán mis ojos; ¡mi corazón te aguarda! Los golpes del martillo dicen la negra caja;