Gustavo Adolfo Bécquer
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Poems
Rima LVI
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Rima XLVI
Me ha herido recatándose en las sombras, Sellando con un beso su traición. Los brazos me echó al cuello, y por la espalda Partióme á sangre fría el corazón.
Y ella prosigue alegre su camino, Feliz, risueña, impávida; ¿y por qué? Porque no brota sangre de la herida... ¡Porque el muerto está en pie!
Rima I
Yo sé un himno gigante y extraño Que anuncia en la noche del alma una aurora, Y estas páginas son de ese himno Cadencias que el aire dilata en las sombras.
Yo quisiera escribirle, del hombre Domando el rebelde, mezquino idioma, Con palabras que fuesen á un tiempo Suspiros y risas, colores y notas.
Pero en vano es luchar; que no hay cifra Capaz de encerrarlo, y apenas ¡oh hermosa! Si, teniendo en mis manos las tuyas, Pudiera, al oirlo, cantártelo á solas.
Rima II
Saeta que voladora Cruza, arrojada al azar, Sin adivinarse dónde Temblando se clavará;
Hoja que del árbol seca Arrebata el vendaval, Sin que nadie acierte el surco Donde á caer volverá;
Gigante ola que el viento Riza y empuja en el mar, Y rueda y pasa, y no sabe Qué playa buscando va;
Luz que en cercos temblorosos Brilla, próxima á espirar, Ignorándose cuál de ellos El último brillará;
Eso soy yo, que al acaso Cruzo el mundo, sin pensar De dónde vengo, ni adónde Mis pasos me llevarán.
Rima IV
No digais que agotado su tesoro, De asuntos falta, enmudeció la lira: Podrá no haber poetas; pero siempre Habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso Palpiten encendidas; Mientras el sol las desgarradas nubes De fuego y oro vista;
Mientras el aire en su regazo lleve Perfumes y armonías; Mientras haya en el mundo primavera, ¡Habrá poesía!
Mientras la ciencia á descubrir no alcance Las fuentes de la vida, Y en el mar ó en el cielo haya un abismo Que al cálculo resista;
Mientras la humanidad siempre avanzando No sepa á do camina; Mientras haya un misterio para el hombre, ¡Habrá poesía!
Mientras sintamos que se alegra el alma, Sin que los labios rían; Mientras se llore sin que el llanto acuda A nublar la pupila;
Mientras el corazón y la cabeza Batallando prosigan; Mientras haya esperanzas y recuerdos, ¡Habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen Los ojos que los miran; Mientras responda el labio suspirando Al labio que suspira;
Mientras sentirse puedan en un beso Dos almas confundidas; Mientras exista una mujer hermosa, ¡Habrá poesía!
Rima IX
Besa el aura que gime blandamente Las leves ondas que jugando riza; El sol besa á la nube en Occidente Y de púrpura y oro la matiza; La llama en derredor del tronco ardiente Por besar á otra llama se desliza, Y hasta el sáuce, inclinándose á su peso, Al río que le besa, vuelve un beso.
Rima LII
Olas gigantes que os rompéis bramando En las playas desiertas y remotas, Envuelto entre la sábana de espumas, Llevadme con vosotras!
Ráfagas de huracán, que arrebatáis Del alto bosque las marchitas hojas, Arrastrado en el ciego torbellino, Llevadme con vosotras!
Nubes de tempestad, que rompe el rayo Y en fuego ornáis las desprendidas orlas, Arrebatado entre la niebla oscura, Llevadme con vosotras!
Llevadme, por piedad, adonde el vértigo Con la razón me arranque la memoria... ¡Por piedad!... ¡Tengo miedo de quedarme Con mi dolor á solas!
Rima LIII
Volverán las oscuras golondrinas En tu balcón sus nidos á colgar, Y, otra vez, con el ala á sus cristales Jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban Tu hermosura y mi dicha á contemplar, Aquellas que aprendieron nuestros nombres... Esas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas madreselvas De tu jardín las tapias á escalar, Y otra vez á la tarde, aun más hermosas, Sus flores se abrirán;
Pero aquéllas, cuajadas de rocío, Cuyas gotas mirábamos temblar Y caer, como lágrimas del día... Esas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus oídos Las palabras ardientes á sonar; Tu corazón de su profundo sueño Tal vez despertará;
Pero mudo y absorto y de rodillas, Como se adora á Dios ante su altar, Como yo te he querido... desengáñate, Así no te querrán!
Rima LX
Mi vida es un erial; Flor que toco se deshoja; Que en mi camino fatal, Alguien va sembrando el mal Para que yo lo recoja.
Biography
Gustavo Adolfo Bécquer fue un poeta y narrador español del siglo XIX, nacido en Sevilla y fallecido en Madrid. Es considerado una de las figuras más importantes del Romanticismo tardío español. Su obra poética, publicada póstumamente con el título de Rimas, se caracteriza por una gran concisión, un ritmo musical y una exploración de temas como el amor, la muerte, el sueño y lo inefable. Las Rimas son breves composiciones que a menudo sugieren más de lo que dicen, y han influido profundamente en la poesía española posterior. Bécquer también escribió prosa, destacando sus Leyendas, relatos de ambientación romántica con elementos fantásticos y misteriosos. En vida publicó poco, y su reconocimiento llegó después de su muerte, cuando sus amigos reunieron sus escritos. Junto con Rosalía de Castro, es considerado un precursor del modernismo y de la poesía contemporánea en lengua española. Su estilo intimista y su atención a la forma breve marcaron un cambio respecto a la retórica romántica anterior.
