Signifícase la propia brevedad de la vida
Fue sueño ayer; mañana será tierra. Poco antes, nada; y poco después, humo. Y destino ambiciones, y presumo apenas punto al cerco que me cierra.
Breve combate de importuna guerra, en mi defensa, soy peligro sumo; y mientras con mis armas me consumo, menos me hospeda el cuerpo que me entierra.
Ya no es ayer; mañana no ha llegado; hoy pasa, y es, y fue, con movimiento que a la muerte me lleva despeñado.
Azadas son la hora y el momento que, a jornal de mi pena y mi cuidado, cavan en mi vivir mi monumento.