Margarita — Resumen

Recuerdas que querías ser una Margarita Gautier? Fijo en mi mente tu extraño rostro está, Cuando cenamos juntos, en la primera cita, En una noche alegre que nunca volverá.

Tus labios escarlatas de púrpura maldita Sorbían el champaña del fino baccarat; Tus dedos deshojaban la blanca margarita «¡Sí... no... sí... no...» y sabías que te adoraba ya!

Después, ¡oh flor de Histeria! llorabas y reías; Tus besos y tus lágrimas tuve en mi boca yo; Tus risas, tus fragancias, tus quejas, eran mías.

Y en una tarde triste de los más dulces días, La Muerte, la celosa, por ver si me querías, ¡Como a una margarita de amor, te deshojó!

Show the whole poemHide the poem

Aplicación Learn Poems

Prueba la app Learn Poems

Todo lo del entrenador web y más: nuevos ejercicios, grabación de voz y opción de compartir, recordatorios, repaso rápido.

El hablante revive una cita alegre e irrepetible con una mujer que quería parecerse a Margarita Gautier, la célebre heroína de La dama de las camelias. La escena está cargada de sensualidad y artificio: los labios rojos, el champán en copa de baccarat, los pétalos de la margarita que ella deshoja mientras alterna “sí... no... sí... no...”, y él ya la adora. Ese juego entre deseo y negación anticipa el final. Después la recuerda como “flor de Histeria”, entre llanto y risa, dueña de sus besos, lágrimas y quejas. El tono se vuelve elegíaco cuando dice que la Muerte, celosa, la deshojó como a una margarita de amor. La imagen transforma el juego infantil en destino: la amada no solo amó como Margarita, sino que murió como una flor arrancada pétalo a pétalo. Predomina una melancolía sensual y un lamento íntimo, apenas atemperado por la elegancia del verso.

Read also

More by Rubén Darío

All poems
DreamyRubén Darío

De invierno

En invernales horas, mirad a Carolina. Medio apelotonada, descansa en el sillón, envuelta con su abrigo de marta cibelina y no lejos del fuego que brilla en el salón.
RomanticRubén Darío

Amo, amas

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo el ser y con la tierra y con el cielo, con lo claro del sol y lo oscuro del lodo: Amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.
InspiredRubén Darío

Walt Whitman

En su país de hierro vive el gran viejo, bello como un patriarca, sereno y santo. Tiene en la arruga olímpica de su entrecejo, algo que impera y vence con noble encanto.